Obsertatorio Metropolitano de Seguridad Pública

Un foco de luz que redujo el crimen en casi la mitad

4 de Julio del 2017

El alumbrado público con luces LED ayuda a combatir la violencia y disminuir los accidentes en Latinoamérica

Estás volviendo a casa y tienes dos caminos, uno muy corto pero oscuro, y otro mucho más largo pero iluminado ¿Cuál escogerías?

Está demostrado que una mejor iluminación en las vías públicas disminuye considerablemente los índices de delincuencia al operar como factor disuasivo.

Un ejemplo citado a menudo es el caso de Inglaterra, donde la incidencia del crimen se redujo en un 43% tras la mejora de su alumbrado público. O el caso de Aguascalientes México donde sustituyeron los bombillos de luz amarilla por luz blanca que tienen mayor poder de iluminación. Ese simple cambio, sumado a mejoras de parques y zonas de recreación, redujo en 42% el índice delictivo en las áreas en que se introdujeron los cambios.

Mejorar el alumbrado público reduce también el número de accidentes mortales de tránsito, ya que una cuarta parte del total de los traslados vehiculares ocurren entre las 7:00 de la noche y las 8:00 de la mañana. Es en este periodo cuando se registra un 40% de los accidentes fatales. Además, diversos estudios han revelado que mejorar la calidad de la iluminación puede reducir en un 35% la estadística de accidentes nocturnos.

Las políticas públicas se enfocan cada vez más en la necesidad de adoptar masivamente la iluminación "blanca". Los focos que emiten esta luz se han vuelto además en una opción de ahorro energético. Se les conoce por sus siglas en inglés LED (Light Emmiting Diode).

Pero tener calles y rutas mejor y más iluminadas no es barato.

El alumbrado público puede representar hasta el 40% de los presupuestos municipales de electricidad. Pero en contrapartida, si se redujera, por ejemplo, el consumo de electricidad en un 40% para invertir en luces LED, una economía como la de Estados Unidos ahorraría 53.000 millones de dólares al año en electricidad, según el mismo estudio.

A diferencia de los tradicionales focos incandescentes, este tipo de iluminación genera un bajo consumo de energía y tiene mayor tiempo de vida, en promedio 60 veces más que una bombilla tradicional. Esto, trasladado al alumbrado público, se traduce en beneficios derivados de menores costos de mantenimiento.

Asimismo, se colaboraría con la reducción de emisiones de carbono en algo así como retirar 8.5 millones de vehículos de las carreteras por un año en el país ¿Sorprendente, no?

Un foco LED usa, en promedio, solo el 40% de la electricidad que requeriría una bombilla tradicional y tiene una vida mayor a 50,000 horas de uso. Esto colabora en la reducción de emisiones de carbono, si se tiene en cuenta que la iluminación es la responsable del 5% de las emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Por ello es importante pensar en un ahorro de energía que sea responsable con el medio ambiente y que colabore en la disminución del calentamiento global.

Actualmente, los programas LED de alumbrado público tienen un periodo de recuperación promedio de 5 a 7 años. Pero esa cifra se va ajustando conforme el precio de las luces LED va disminuyendo y los costos de electricidad aumentando.

Datos de este informe calculan que la demanda global de iluminación aumentará en 3.6% anualmente y que este crecimiento se dará principalmente en los países desarrollados. Para darnos una idea, la iluminación equivale a más del 15% del consumo global de electricidad mientras que el alumbrado público representa un 4% de esa demanda, lo que equivale al consumo total de energía eléctrica de Alemania, la cuarta economía más grande en el mundo.

En resumen, las luces LED no solo se convierten en una opción para ahorros en subsidios gubernamentales. También colaboran con el medio ambiente al reducir las emisiones contaminantes, fomentan el crecimiento económico, exaltan la estética de las ciudades y ayudan a incrementar la seguridad al disminuir la delincuencia y los accidentes de tráfico.

Fuente: El Pais