Obsertatorio Metropolitano de Seguridad Pública

En Ecuador, el análisis de datos es un ingrediente clave para reducir el crimen

20 de Noviembre del 2017

Una cosa es hablar sobre la importancia del análisis de datos para mejorar la prevención y control del crimen. Otra, es ver esto en acción.

En mi última visita a una institución que el BID apoya en el sector de seguridad ciudadana, fui al Departamento de Análisis del Delito (DAID), parte del Ministerio del Interior ecuatoriano. El DAID juega un papel crítico en el análisis de cantidades sustanciales de datos delictivos, identificando patrones de actividad criminal sobre dónde, cuándo y qué tipos de crímenes ocurren. Los datos luego son utilizados por la Policía Nacional y otras agencias para generar respuestas que contribuyan a la reducción del delito.

Los oficiales del DAID están promoviendo estrategias de prevención del delito basadas en un análisis profundo de los datos en lugar de utilizar la intuición o evidencia anecdótica. Y este profundo análisis de datos les ha enseñado una cosa: lo que sucede en un lugar afecta lo que ocurre en otros. Esto puede no ser evidente siempre si el análisis de datos se lleva a cabo en silos, o si se patrulla la misma esquina todos los días sin prestar atención a un contexto urbano o nacional más amplio.

El director del DAID de Guayaquil, que dirige un equipo de 19 oficiales/analistas, nos mostró cómo la reubicación de 8,000 familias de bajos ingresos de un área de marismas a viviendas del Estado en el vecindario de Nueva Prosperina, contribuía a niveles elevados de robos y consumo y venta de drogas ilegales en otra área de la ciudad.

Comprender los vínculos entre esta reubicación en un vecindario y los niveles elevados de delincuencia en otras partes de la ciudad permitió al DAID proponer una estrategia compleja que incluía identificar a los perpetradores de delitos que vivían en Nueva Prosperina, monitoreando de cerca sus acciones y confiscando armas de fuego ilegales. El DAID también identificó y desarrolló una respuesta a la práctica de alquilar armas de fuego para cometer delitos.

Nueva Prosperina ya era un área bastante complicada con una población de más de 300,000 personas, en la cual más del 50% de la población tiene necesidades básicas insatisfechas y altos niveles de violencia intrafamiliar. Dado que un número tan grande de familias fueron reubicadas inicialmente con un apoyo gubernamental limitado, DAID coordinó con otros ministerios y agencias para ampliar la disponibilidad de servicios sociales a Nueva Prosperina, incluyendo educación, salud, capacitación laboral y lugares deportivos. El gobierno municipal también ayudó a proporcionar servicios sociales y ayudó a la población a adaptarse a su nuevo entorno.

El tipo de análisis de datos realizado por DAID es clave porque no solo facilita los esfuerzos de control del delito, sino que también permite a los gobiernos prevenir mejor la violencia al comprender los factores interconectados detrás del comportamiento delictivo.

El DAID está encontrando más receptividad por parte de los comandantes de la Policía Nacional a su análisis y recomendaciones. Los líderes de la policía local ven al DAID como socios clave en sus esfuerzos por reducir el crimen.

El trabajo de DAID está mostrando resultados, los cuáles se analizarán en un estudio de caso que se diseminará próximamente.

Grafico 1. Tasa de Homcidios en Guayaquil, 2010-2017

La tasa de homicidios en Ecuador ya se encontraba entre las más bajas de América Latina y el Caribe, y ahora ronda el 5 por cada 100.000, comparado con 17.5 en 2010. En Guayaquil, el avance fue igualmente importante (Gráfico 1), de una tasa de homicidios de 23 por 100.000 habitantes en el 2010 a alrededor de 5 en el 2017. Pero el director nacional del DAID no está satisfecho. Su objetivo es que Ecuador tenga la tasa de homicidios más baja de la región adaptando a la realidad ecuatoriana las herramientas analíticas de estadísticas criminales más sofisticadas, actualmente utilizadas en ciertas ciudades de los Estados Unidos y Europa.

Promueve una filosofía de mejora continua y propone enfocar el entrenamiento de la próxima clase de oficiales en áreas tales como el análisis de Big Data, la inteligencia artificial y un mayor énfasis en el patrullaje predictivo. Su filosofía revela un ingrediente clave en la gestión de la seguridad: no es suficiente tener las tecnologías más avanzadas del momento, las capacidades humanas para poder apalancar estas herramientas son igual o más importantes.


Fuente: BID